Sexta y última entrega del relato de la vida de Alejandra Soler, 97 años, tras 32 años de vida en el exilio, en la URSS, de donde regresa a España en 1971 jubilada como jefe de cátedra de Lenguas Romances de la Escuela Superior de Diplomacia en Moscú. En este último episodio Alejandra recuerda, tras la muerte de Stalin, el golpe de Jrushov que costará la vida a su ministro del Interior Laurenti Beria, y los años posteriores durante el llamado 'periodo del estancamiento', bajo Breznev.
Quinta entrega del relato de la vida de Alejandra Soler en la que relata los aspectos más duros de la vida en el corazón del llamado 'socialismo real', en Moscú. A partir del año 34 y hasta 1953 año de la muerte de Stalin, continúan los atropellos y la inseguridad, que Alejandra vive en su propio entorno, afectando a su marido Arnaldo Azzati y a uno de sus profesores Elías Sbarsky, atrapado en lo que se llamó el 'complot de las batas blancas': acusados de conspiración, pendió de un hilo la vida de un grupo de médicos, y otros profesionales, en su mayoría judíos.
En la cuarta entrega del relato de la vida de la valenciana exiliada en la Unión Soviética Alejandra Soler, tras dejar atrás Stalingrado cuando estaba comenzando la terrible batalla, Alejandra, con los 15 chicos españoles a su cargo, emprende el viaje en tren que la llevará, alejándose de los frentes de guerra, hasta la región de los Urales.
En el tercer programa dedicado al recuerdo de sus 97 años de vida, Alejandra Soler, exiliada en la URSS, antigua jefe de cátedra de Lenguas Romances en la Escuela Superior de Diplomacia de Moscú, relata su peripecia durante de la 2ª Guerra Mundial, y su huida con 15 adolescentes españoles a su cargo…
Como testigo excepcional del horror a una escala antes desconocida, Alejandra se hermana con otro español, el jesuita Arrupe, testigo presencial del estallido de la bomba en Hiroshima.
En el segundo programa dedicado a recordar su vida, Alejandra Soler, la valenciana exiliada en la URSS donde llegó a ser jefe de cátedra de Lenguas Romances en la Escuela Superior de Diplomacia de Moscú, recorre el periodo de la guerra civil española que vive entre Valencia y Cataluña, y después los años del exilio, primero en un centro de acogida en Francia, y por último en la Unión Soviética.
Alejandra Soler, a sus 97 años, evoca una lejana juventud en la que recuerda haber visto incluso al mismísimo Vicente Blanco Ibáñez. Casada con Arnaldo Azzati, hijo de Félix Azzati, el director del diario "El Pueblo", de Valencia, que había fundado Blasco Ibáñez, Alejandra comparte la euforia de los años republicanos con amigos como el pintor y cartelista Josep Renau, Director General de Bellas Artes durante la guerra civil, el hombre que hará el encargo a Picasso del que saldrá el Guernica, o Ricardo Muñoz Suay, uno de los artífices de la recuperación del cine español de calidad en la posguerra. Con la carrera de Filosofía y Letras ya concluida, tras la derrota republicana, Alejandra se exiliará a la Unión Soviética llegando con los años a ser jefa de cátedra de Lenguas Romances en la Escuela Superior de Diplomacia en Moscú.
Continúa el debate de José Luis Balbín en "La Clave" sobre los hijos del exilio, con los mismos invitados de la primera parte. Se aborda, entre otros temas, los Niños de Morelia, 456 huérfanos de la Guerra Civil española e hijos de combatientes. También se habla de los niños españoles acogidos por la Unión Soviética.